González, Bernardino, O. F. M. (ca. 1665-ca. 1726)

Vida

No hay unanimidad en cuanto a la fecha de nacimiento ni de la muerte de nuestro autor. Bernardino González nació en Madrid en la segunda mitad del siglo XVII. Fue una de las figuras lexicográficas y gramaticales más importantes relacionadas con el árabe desde el siglo XIII. En su juventud fue ordenado diácono en el real monasterio de El Escorial. Su ordenación diaconal la atestigua él mismo mientras que su pertenencia a esta provincia franciscana se comprueba a través de las copias manuscritas de sus propias obras. En 1694 se trasladó al convento de San Francisco de Sevilla, donde la Orden franciscana abría una escuela trilingüe para el estudio del árabe, el griego y el hebreo. Esta escuela ha sido considerada la primera en su género en España. Allí estudió el árabe hasta 1697, año en que fue enviado a Siria para perfeccionar este idioma en otra escuela creada años antes para la formación lingüística de los franciscanos españoles destinados a Tierra Santa. En este centro completó sus conocimientos en dicha lengua, y luego ejerció como lector en el Colegio de Árabe de Damasco. En 1710 volvió a España, y, nueve años después, se encontraba ejerciendo como Lector de Lenguas en el real convento de San Francisco de Ávila. Nuestro autor redactó sus obras en castellano y no en latín, por dos razones: la primera es porque ya existían varios trabajos análogos en latín; y la segunda porque cada idioma tiene sus particulares idiotismos, y no había ningún material comparativo en español. El último indicio de su vida se encuentra en una carta suya, de 1724, escrita en el convento donde residía, en Villacastín (Ávila). 

Se puede afirmar que Bernardino González fue el primer español que estructuró auténticos textos lingüísticos para aprender correctamente la lengua árabe. A él se deben dos obras para las que había solicitado, y obtenido, de sus superiores permiso para su publicación en 1709 (en Jerusalén) y en 1710 (en Madrid), pese a lo cual no fueron impresas (aunque sí fueron plagiadas por el también franciscano Francisco Cañes –1720-1795–), un Diccionario destinado al uso de las misiones de Oriente, y una gramática, el Intérprete arábic[o] castellano. En lo que atañe al Diccionario, tiene unas diez mil seiscientas entradas, ordenadas según el alfabeto latino, salvo las letras b y v, c y z, j y x, i y la letra y alfabetizadas como una sola. La segunda obra, el Intérprete arábic[o] castellano es un manuscrito que contiene 888 páginas, donde –en su primera parte– ofrece el vocablo español con su traducción al árabe. La segunda parte abarca voces árabes con su equivalencia en español, ordenadas por raíces en función del orden de su clasificación en diversos diccionarios de la lengua árabe. Estas voces incluyen frases árabes explicadas en español y consideradas suficientes para explicar –esencialmente– la gramática y otros aspectos de esta lengua semítica para quien quisiera estudiarla en aquel entonces. Esta segunda obra fue descubierta casualmente el año 1900 en una librería de segunda mano en Zaragoza. Hemos de mencionar que recientemente han sido descubiertas copias manuscritas de los textos lingüísticos de Bernardino González. Existe una edición de sus obras realizada por Ramón Lourido Díaz en 2005.

Obra

Bibliografía

Tarek Shaban Mohammad Salem