Codera y Zaidín, Francisco (1836-1917)

Vida

Francisco Codera y Zaidín nació el 23 de junio de 1836 en Fonz (Huesca, España). Fue historiador, filólogo, arabista y erudito. Terminó el bachillerato en Zaragoza, licenciándose y doctorándose (1865) en Madrid con un trabajo titulado Fuentes bibliográficas para el conocimiento de la historia. Catedrático de latín y griego (Instituto de Lérida, 1863) y de griego, árabe y hebreo (Universidad de Granada, 1868). Fue el principal discípulo de Pascual Gayangos (1809-1897), a quien sucedió en la cátedra de árabe de la Universidad Central. Cuando se trasladó a Madrid, en la década de 1870, Francisco Cordera comenzó una etapa de actividad frenética en la Universidad, actitud que tuvo una importancia esencial en la formación de la escuela de arabistas españoles; por eso, sus discípulos arabistas, en el campo académico, fueron conocidos como los «Beni Codera». En 1872 obtuvo la cátedra en Madrid e ingresó como académico numerario de la Real Academia de la Historia el 20 de abril de 1879. También perteneció a la Real Academia Española desde el 15 de mayo de 1910, donde leyó un discurso de ingreso sobre la influencia de la lengua árabe en los romances peninsulares, Importancia de las fuentes árabes para conocer el estado del vocabulario en las lenguas o dialectos españoles desde el siglo VIII al XII. Los datos de la biografía de Francisco Codera denotan su gran capacidad intelectual, su estilo comedido y su gran rigor de crítica. En los últimos años de su vida se retiró a su pueblo natal, para consagrarse a sus estudios eruditos y a la redacción de tratados sobre agricultura. En ella falleció el 6 de noviembre de 1917.

Dentro de la personalidad intelectual de Francisco Codera destacó su vertiente como arabista, labor cultivada durante el último cuarto del siglo XIX y los primeros años del siglo XX. Se puede dividir su actividad científica en tres áreas principales: la numismática hispano-árabe, la epigrafía y las fuentes árabes. Por eso, se le considera el fundador de la escuela moderna de arabistas españoles, ya que asentó unos principios científicos que granjearon a esta un inmediato prestigio internacional. Sus trabajos se centran, generalmente, en las fuentes historiográficas de origen árabe. Asimismo, Francisco Codera contribuyó al conocimiento de la fonética aragonesa. Entre sus obras destacan Tratado de numismática arábigo-española (Librería M. Murillo, Madrid, 1879), Estudios críticos de Historia árabe española (Tip. y Lib. de Andrés Uriarte, Zaragoza, 1903), Estudios críticos de Historia árabe española (segunda serie) (Imprenta Ibérica-E. Maestre, Madrid, 1917), Elementos de gramática árabe para uso de los alumnos (1886) y Decadencia y desaparición de los almorávides en España (Tipografía de Comas Hermanos, Zaragoza, 1899), reeditada con un importante estudio introductorio de María Jesús Viguera Molins (1945-actualidad) en 2004 (Urgoiti editores, s. l., Pamplona). Sus Elementos de gramática árabe para uso de los alumnos, de unas 60 páginas, se convirtieron en el texto fundador de una tradición de enseñanza del árabe mantenida en universidades españolas hasta épocas no muy lejanas, donde el autor, a través de este libro, pudo reducir el complejo mundo lingüístico de la lengua árabe a la racionalidad hispana. La Importancia de las fuentes árabes, de unas 80 páginas, representa el discurso de ingreso de Francisco Cordera en la Real Academia Española, donde se limitó esencialmente a voces aisladas que pudo extraer de los seis repertorios biográficos de autores andalusíes que recogió en su Bibliotheca Arabigo-Hispana (1885-1895).

Obra

Bibliografía

Tarek Shaban Mohammad Salem